
A pesar de que es una isla, la Cerdeña no es propiamente una tierra de pescadores sino de agricultores y de pastores. Esto lo demuestran las antiguos testimonios arqueológicos esparcidos por toda la isla.
El Nuraghe Losa, la aldea nuragica de Barumini, el Nuraghe Palmavera...son sólo algunos de los símbolos del silencio, enrocados como fortalezas, solemnes como templos y fascinantes como un enigma que testimonia una civilización sin tiempo. No podemos olvidarnos de las tumbas llamadas Domus de janas, los Menhir y los Dolmen que nos hablan acerca de gente y antiguas creencias. También los bronces nuragicos que se encuentran sobre todo en Nuoro, representan el testimonio vivo de la antigua civilización de la Cerdeña. En esta sección podrá encontrar un elenco de los posibles trayectos en los principales lugares de interés arqueológico de la Cerdeña.